La salida de Andrés de Inglaterra del Royal Lodge se precipitó en los últimos días tras la aparición de nuevos documentos y fotografías sobre su vínculo con Jeffrey Epstein, difundidos por el Departamento de Justicia de Estados Unidos en los alrededores de la mansión de Windsor, de más de 30 habitaciones y residencia del antiguo duque de York desde 2003, fueron vistos camiones de mudanza retirando pertenencias.
El proceso de desalojo se aceleró a pocos días del 66 cumpleaños del príncipe, previsto para el 19 de febrero durante casi dos décadas Andrés residió en Royal Lodge junto a su familia, pero las recientes revelaciones relacionadas con el caso Epstein modificaron el escenario de forma radical, en ese sentido el rey Carlos III decidió revocarle el título de príncipe, el de duque y todas las condecoraciones, con el objetivo de marcar un distanciamiento institucional frente a los escándalos.
Según informó la BBC, el exduque de York abandonó discretamente Royal Lodge la noche del lunes para instalarse de forma provisional en Wood Farm, dentro de la finca real de Sandringham. El traslado se produjo pese a que ese mismo día había sido fotografiado a caballo en Windsor, la residencia temporal, de ladrillo rojo y cinco dormitorios, fue también el refugio del príncipe Felipe tras su retirada de la vida pública.
La mudanza ocurre en paralelo a las obras de reforma en Marsh Farm, que será su nuevo domicilio definitivo dentro de Sandringham. Entre las modificaciones figuran la instalación de una valla de seguridad de casi dos metros de altura y nuevos sistemas de videovigilancia. La imposibilidad de trasladarse de inmediato a esa vivienda responde a la necesidad de completar las obras, aunque la mudanza no podía retrasarse tras la aparición del testimonio de una segunda mujer que afirma haber sido enviada a Inglaterra para mantener relaciones sexuales con él. También se difundieron fotografías comprometedoras del expríncipe en actitud íntima con una mujer cuya identidad no ha sido revelada.
La caída del exduque de York se consolida este año, pese a que su relación con Epstein era conocida desde hace tiempo. La decisión de Carlos III de apartarlo del núcleo institucional de la familia real británica tiene además repercusiones para Sarah Ferguson. La exesposa de Andrés volvió a la atención mediática tras la publicación de correos electrónicos que muestran su familiaridad con Epstein, a quien describe como “el hermano que siempre he deseado” y a quien incluso propone en tono amistoso como posible marido. Tras estos hechos, ella tampoco podrá residir en Royal Lodge.
Fuente: NDigital




