Santo Domingo.- La República Dominicana y Haití conformaron comisiones de trabajo para abordar la seguridad en ambas naciones y el impacto del avance de las pandillas en el vecino país.
El canciller Roberto Álvarez sostuvo una reunión con el señor Jack Christofides, representante especial de la Fuerza de Supresión de Pandillas en Haití, en la que trataron asuntos de interés común sobre la operatividad de esta misión.
En el encuentro, el ministro estuvo acompañado de los viceministros Rubén Silié, Francisco Caraballo, Hugo Fco. Rivera y Opinio Díaz, además de varios directores del Ministerio y el coordinador nacional de la GSF, general de brigada, Mao Enua Gómez.
Amnistía Internacional, refiriéndose al tema, explica que, durante decenios, Haití ha sufrido grandes dificultades económicas y sociales que han afectado profundamente a sus sistemas políticos.
Estos problemas están arraigados en la historia colonial de explotación y esclavitud de Haití, que ha creado desigualdades a largo plazo. La situación ha empeorado aún más con sucesos recientes como la escasez de combustible, los destructivos terremotos, las tormentas tropicales y la pandemia de COVID-19, que han agravado las penalidades que hicieron estallar la violencia de bandas.
El asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse en julio de 2021 desestabilizó aún más el país. Moïse fue sustituido como presidente por su primer ministro en funciones, Ariel Henry, y su gobierno luchó por controlar el creciente poder de las bandas criminales. En 2023, estas bandas controlaban grandes zonas de Puerto Príncipe. A principios de 2024, Henry dimitió, y se estableció un consejo presidencial de transición en un intento de estabilizar el país.
Las autoridades haitianas tienen la responsabilidad de proteger los derechos humanos. Garantizar la seguridad de toda la población de Haití es esencial, incluso en tiempos difíciles.
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