Dajabón, – Tras una multitudinaria marcha de organizaciones de comerciantes, sociales, empresariales, religiosas y el pueblo en general, fijaron su posición frente a las pretensiones del proyecto de un puerto seco en la zona fronteriza.
Todo el desarrollo de la actividad fue transmitido en vivo a través de los programas “La Mañana en Calor y Calor del Pueblo” de los Medios de Comunicación Beller, en una programación especial llevada a cabo desde el Centro Cultural Ensueño Dajabonero, con la participación en ambos espacios radial y televisivos de diferentes personalidades.
A CONTINUACION EL MINIFIESTO DE LAS ORGANIZACIONES:
COMUNICADO OFICIAL
Sector Comercial, Social, Eclesial y Empresarial de las Provincias Fronterizas
Dajabón, República Dominicana | 28 de Abril de 2026
Posicionamiento del Comercio Fronterizo frente al Proyecto de Puerto Seco en las Provincias Fronterizas
Los comerciantes, empresarios y organizaciones del sector productivo de las provincias fronterizas hacemos público el siguiente posicionamiento ante el proyecto de Puerto Seco y las transformaciones previstas para el comercio fronterizo de la región norte. Lo hacemos con plena conciencia de nuestros derechos, con argumentos sólidos y con la firme convicción de que el desarrollo genuino solo es posible cuando incluye a quienes han sostenido la economía de este territorio durante décadas.
El sector comercial fronterizo apoya toda iniciativa que busque modernizar la infraestructura, ordenar los procesos de importación y exportación, y fortalecer la competitividad del comercio en la región. El país necesita avanzar, y nosotros estamos dispuestos a ser parte de ese avance.
Sin embargo, advertimos con claridad: un proyecto que excluye al comercio fronterizo no es desarrollo. Es desplazamiento económico. Y el desplazamiento económico de comunidades enteras es una forma de vulneración de derechos que no estamos dispuestos a aceptar en silencio.
El comercio fronterizo no es improvisado ni marginal. Es el resultado de décadas de trabajo sostenido que ha generado:
- Empleo directo e indirecto para miles de familias dominicanas y haitianas
- Una red de pequeñas y medianas empresas que dinamizan la economía local
- Servicios de transporte, almacenamiento, logística y financieros vinculados al intercambio binacional
- Un mercado reconocido internacionalmente como modelo de integración económica en el Caribe
Ignorar esta realidad en el diseño del Puerto Seco sería un error técnico grave y una injusticia histórica frente a quienes han construido esta economía con sus propias manos.
La Constitución de la República Dominicana, en su artículo 62, garantiza el derecho al trabajo y a la libre empresa como derechos fundamentales. Cualquier política pública que restrinja el acceso al comercio sin alternativas viables y sin procesos de consulta participativa vulnera este derecho.
La Ley 1-12 sobre Estrategia Nacional de Desarrollo establece el principio de desarrollo territorial equilibrado, que exige que las inversiones públicas y las transformaciones económicas beneficien a las poblaciones locales y no las excluyan.
La Convención 169 de la OIT obliga al Estado a garantizar consulta previa, libre e informada a las comunidades afectadas por proyectos de infraestructura económica de esta magnitud.
Exigimos que el Estado dominicano cumpla estos marcos legales y garantice un proceso de consulta real, documentado y vinculante con el sector comercial fronterizo antes de avanzar en la implementación del Puerto Seco.
Un Puerto Seco bien diseñado puede ser una herramienta valiosa. El problema surge cuando se organiza como un espacio cerrado, controlado por grandes operadores e inaccesible para los pequeños y medianos comerciantes que actualmente sostienen la economía fronteriza.
Los modelos de enclave económico, ampliamente documentados en América Latina y el Caribe, han demostrado que concentran la riqueza en pocas manos, excluyen al comercio local, generan desempleo informal y destruyen los encadenamientos productivos preexistentes. No necesitamos repetir ese error en la frontera.
El Comercio Binacional es el eje central de la economía fronteriza, uno de los pocos espacios en el hemisferio donde el comercio entre dos países en conflicto histórico ha funcionado como instrumento de integración y paz social. No puede ser ignorado, desfinanciado ni sustituido por ningún otro instrumento sin consecuencias sociales graves.
Exigimos que el proyecto de Puerto Seco sea diseñado de forma complementaria al Comercio Binacional, con estudios de impacto previos, participación de los actores del mercado en su diseño y garantía de que el flujo comercial del mercado no será desviado de forma forzada.
El comercio fronterizo no es solo actividad económica. Es tejido social. Detrás de cada comerciante hay una familia, una red de proveedores, un servicio de transporte, una pequeña bodega o taller que depende del dinamismo del mercado. Alterar este sistema sin medidas de protección social generaría:
- Desempleo masivo en provincias que ya enfrentan alta vulnerabilidad económica
- Incremento de la economía informal y del contrabando como respuestas de sobrevivencia
- Deterioro de las condiciones de vida de miles de familias fronterizas
- Pérdida de la cohesión social que el comercio binacional ha contribuido a construir
- Migración interna de familias hacia centros urbanos, con el consiguiente impacto en servicios públicos
El Estado tiene la obligación constitucional y ética de evaluar estos impactos antes de actuar. Exigimos que se realicen estudios de impacto social independientes y que sus resultados sean públicos y vinculantes para el diseño del proyecto. No es posible operar un Puerto Seco de alto volumen sin resolver previamente los problemas estructurales de la región: acceso vial inadecuado, ausencia de vías de carga pesada, falta de servicios logísticos complementarios y carencias en agua, electricidad y conectividad.
Pedimos que cualquier inversión en el Puerto Seco venga acompañada de un plan integral de infraestructura provincial que atienda estas necesidades previas. De lo contrario, el resultado será un proyecto de gran escala que colapsa por falta de condiciones básicas, generando pérdidas para el Estado y frustración para la comunidad.
El sector comercial fronterizo está dispuesto a avanzar en la formalización, con acompañamiento técnico, reducción de costos administrativos y adaptación a la escala real del comercio fronterizo. Exigimos que cualquier proceso de formalización contemple:
- Plazos progresivos y realistas adaptados a la capacidad de cada operador
- Reducción de las cargas tributarias y administrativas para pequeños comerciantes
- Asistencia técnica y financiera del Estado para la transición
- Ventanillas únicas que simplifiquen trámites y reduzcan la burocracia
Los comerciantes y empresarios fronterizos no rechazamos el Puerto Seco. Rechazamos la exclusión. Apoyamos el proyecto si y solo si se cumplen cinco condiciones concretas, con base legal vigente y cronograma verificable. Sin ellas, el Puerto Seco no será modernización: será un enclave privado con beneficios públicos que desplazará a quienes han sostenido esta economía durante generaciones.
- Ejecutar primero la ampliación del Mercado Fronterizo ya aprobada
El proyecto de expansión del mercado a 50,000 m², acordado entre el Gobierno dominicano y la Unión Europea, debe ejecutarse antes o simultáneamente a la habilitación del Puerto Seco, nunca después. El mercado es preexistente, tiene base legal propia y no puede quedar subordinado al cronograma de un proyecto que aún no existe. El cronograma del Puerto Seco debe estar subordinado al del mercado, no al revés, y el Estado debe garantizar continuidad operativa del mercado durante toda obra o transición.
- Construir un segundo puente o vía exclusiva para carga pesada
El puente actual fue diseñado para el comercio minorista y el paso peatonal, no para el volumen de un Puerto Seco operativo. La Unión Europea ya financió el estudio de factibilidad de una circunvalación Dajabón–Ouanaminthe de 10 km estimada en 10 millones de euros. Esta obra debe ser condición de habilitación del Puerto Seco, no un complemento posterior. Sin este segundo eje vial, el Puerto Seco y el mercado competirán por la misma infraestructura, colapsando ambos.
- Ampliar la Ley 12-21 para incluir al pequeño comerciante, el habitante fronterizo y los almacenes de reexportación
Los beneficios de la Ley 12-21 están diseñados en la práctica para empresas formalmente constituidas con capacidad de cumplir requisitos tributarios y contables complejos. El pequeño comerciante queda excluido de hecho, no de derecho. Exigimos: (a) la definición legal explícita del habitante fronterizo comerciante con beneficios aduaneros escalonados; y (b) la regularización de los almacenes de depósito informales bajo un régimen suspensivo que formalice lo que ya existe sin criminalizarlo.
- Transparentar y simplificar los procesos burocráticos del comercio fronterizo
El mayor obstáculo al comercio legal en la frontera no es la falta de ley: es su aplicación discrecional y opaca. Exigimos: publicación en línea de aranceles, tarifas y plazos; ventanilla única física y digital en el municipio; capacitación pública gratuita sobre derechos aduaneros del habitante fronterizo; y auditoría semestral externa del proceso aduanero en el paso fronterizo, con resultados públicos.
- Garantizar competencia justa y anti-monopolio desde el diseño del proyecto
El mayor riesgo del Puerto Seco no es técnico: es estructural. Sin reglas explícitas, pocas empresas concentrarán el comercio fronterizo, reproduciendo el modelo de enclave. Exigimos: reserva del 40% de espacios para MIPYMES locales con tarifas diferenciadas y período de gracia de 24 meses; límite del 30% de concentración por operador; prohibición de exclusividades sectoriales sobre líneas de productos del mercado tradicional; y dictamen previo de Pro-Competencia antes de cualquier concesión.
Sobre la base de todo lo anterior, exigimos formalmente:
- Suspensión de cualquier decisión irreversible sobre el Puerto Seco hasta que se realice un proceso de consulta genuino con el sector comercial fronterizo
- Creación de una Mesa de Diálogo Técnico con representación del sector privado local, las autoridades municipales, el Estado central y la sociedad civil fronteriza
- Realización de estudios independientes de impacto económico, social y ambiental, con resultados públicos y de acceso libre
- Garantía legal de reserva de espacios y concesiones para pequeños y medianos operadores locales en el Puerto Seco
- Plan de inversión paralelo en infraestructura vial y servicios básicos de las provincias fronterizas
- Definición pública y transparente de los criterios de asignación de concesiones, con supervisión de organismos independientes
- Compromiso formal de que el Comercio Binacional seguirá operando y siendo fortalecido como complemento al Puerto Seco
Decimos con claridad: sí al Puerto Seco. Sí a la modernización. Sí al desarrollo. Pero no a un modelo que excluya al comercio fronterizo, que concentre los beneficios en pocas manos, que desplace a miles de familias sin alternativas reales y que ignore los derechos de quienes han construido esta economía durante décadas.
Con las cinco condiciones descritas en este documento, suscribimos el proyecto. Sin ellas, lo rechazamos. Un puerto seco diseñado con la comunidad fronteriza tiene posibilidades reales de éxito. Un puerto seco impuesto sobre una comunidad que lo percibe como una amenaza generará conflicto, pérdida y retroceso.
Un desarrollo que no incluye a quienes ya están es solo otro nombre para el desplazamiento.
Ese es nuestro posicionamiento. Lo sostendremos con argumentos, con organización y con los medios legales a nuestro alcance.
Suscribimos el presente comunicado:




