La Cámara de Diputados aprobó este miércoles, en dos lecturas consecutivas, el proyecto de ley que declara el 15 de febrero de cada año como Día Nacional de la Lucha contra el Cáncer Infantil.
La iniciativa, de la autoría del diputado Rafael Aníbal Díaz Rodríguez, tiene como propósito promover la prevención, la detección temprana y el tratamiento oportuno de esta enfermedad.
La propuesta establece que esa fecha será conmemorada mediante la colocación de un lazo dorado como distintivo, símbolo de la fortaleza y resistencia de los niños que padecen cáncer.
Asimismo, dispone que el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MISPAS) organizará durante todo el mes de febrero jornadas médicas gratuitas en los centros públicos de salud del territorio nacional, dirigidas a la detección temprana, el diagnóstico y la prevención del cáncer infantil.
También señala que el Estado, a través de los ministerios, instituciones y organismos competentes, desarrollará campañas educativas en medios de comunicación radiales, televisivos, digitales y de prensa escrita, orientadas a fomentar la prevención, el diagnóstico temprano y el apoyo social a los pacientes y sus familias.
La iniciativa establece que los fondos para la ejecución de esta ley provendrán de los recursos asignados al Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MISPAS) en la Ley de Presupuesto General del Estado.
CONTEXTO Y ALCANCE DE LA ENFERMEDAD
El cáncer es una de las principales causas de mortalidad durante la infancia y la adolescencia.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las probabilidades de supervivencia de un niño diagnosticado con cáncer varían considerablemente según el país donde resida. En los países de ingresos altos, más del 80 % de los niños logra curarse, mientras que en muchos países de ingresos bajos o medianos esta proporción no alcanza el 30 %.
La OMS indica que, en general, los cánceres infantiles no pueden prevenirse ni detectarse mediante programas de tamizaje. Sin embargo, la mayoría puede tratarse con medicamentos genéricos y otras modalidades terapéuticas, como la cirugía o la radioterapia.
El cáncer puede afectar a personas de cualquier edad y aparecer en prácticamente cualquier parte del cuerpo.
La enfermedad se origina a partir de una alteración genética en una sola célula, que comienza a multiplicarse hasta formar un tumor capaz de invadir otros tejidos del organismo. Si no recibe tratamiento, esta proliferación puede provocar daños graves y conducir a la muerte.
A diferencia de lo que ocurre en los adultos, las causas de la mayoría de los cánceres infantiles siguen siendo desconocidas. Aunque se han realizado numerosos estudios para identificarlas, son pocos los casos relacionados con factores ambientales o con el estilo de vida. Por ello, las medidas de prevención deben centrarse principalmente en promover conductas que reduzcan el riesgo de cáncer prevenible en la edad adulta.
Algunas infecciones crónicas constituyen factores de riesgo para el cáncer infantil, entre ellas las asociadas al VIH, al virus de Epstein-Barr y al parásito causante del paludismo. Estos factores adquieren especial relevancia en los países de ingresos bajos o medianos.
La OMS estima que cada año alrededor de 400,000 niños y adolescentes de entre 0 y 19 años padecen cáncer en todo el mundo.




