Al menos 18 personas han muerto y otras 62 resultaron heridas tras el terremoto de magnitud 7.1 que sacudió el martes la prefectura de Kumamoto, en el suroeste de Japón, mientras soldados y equipos de emergencia continúan la búsqueda de sobrevivientes entre edificios colapsados y viviendas destruidas.
De acuerdo con el gobierno regional, seis de los heridos permanecen en estado grave y las autoridades temen que el número de víctimas aumente a medida que avanzan las labores de rescate. Además, las altas temperaturas dificultan las operaciones y aumentan la preocupación por las personas que aún podrían permanecer atrapadas bajo los escombros.
Uno de los lugares más afectados fue el centro comercial Aeon Mall, en la localidad de Kashima. La empresa informó que alrededor de 3,000 clientes fueron evacuados hacia un estacionamiento antes de que una explosión de gas se registrara en otra zona del establecimiento, donde todavía permanecían algunos trabajadores.
El colapso del segundo piso dejó a varias personas atrapadas. Testigos aseguraron que la explosión fue tan intensa que sacudió la zona con una fuerza comparable a la del terremoto.
El presidente de Aeon, Akio Yoshida, confirmó que cuatro personas murieron en el centro comercial y que otras tres continúan desaparecidas.
“Nos tomamos muy en serio que haya ocurrido una explosión y que se hayan perdido vidas valiosas”, expresó Yoshida durante una rueda de prensa en Kumamoto, donde él y otros dos ejecutivos realizaron una profunda reverencia en señal de respeto.
Imágenes difundidas por medios japoneses muestran parte del techo del centro comercial derrumbado, estructuras metálicas retorcidas y grandes cantidades de escombros, mientras rescatistas equipados con cascos y mascarillas inspeccionan la zona.
Testimonios y nuevos colapsos
Kiyoshi Matsunaga, un vecino de 74 años que se encontraba comprando en un supermercado cercano cuando ocurrió el sismo, relató que creyó que iba a morir.
“Me quedé paralizado. Los productos comenzaron a caer de los estantes y no podía moverme”, recordó. “Me asusté”, añadió.
En la localidad de Yatsushino, el derrumbe de una chimenea en una planta de Nippon Paper Industries dejó cinco personas fallecidas. Otras siete fueron rescatadas con vida, mientras que cuatro continuaban atrapadas, según el equipo de gestión de desastres de la prefectura de Kumamoto.
Fallece un trabajador vietnamita
Entre las víctimas figura un ciudadano vietnamita, la primera muerte de un extranjero confirmada tras el terremoto. El pasante técnico falleció cuando una grúa cayó sobre él en la fábrica donde trabajaba, informó el Gobierno de Vietnam. El joven había llegado a Japón en enero de este año.
Otros siete pasantes vietnamitas lograron evacuar sin sufrir lesiones. En otro hecho relacionado con el sismo, una mujer vietnamita resultó herida tras el derrumbe de una pared y permanece hospitalizada.
Miles de hogares sin electricidad ni agua
Las autoridades informaron que unas 34,900 viviendas permanecen sin servicio eléctrico y alrededor de 15,000 continúan sin suministro de agua potable.
Además, más de 8,800 personas permanecen alojadas en más de 400 refugios temporales, donde las autoridades han instalado fuentes de energía adicionales para garantizar el funcionamiento del aire acondicionado ante las elevadas temperaturas.
Imágenes aéreas captadas por la policía muestran viviendas completamente destruidas y otras desplomadas sobre un río cercano, reflejando la magnitud de los daños provocados por el terremoto.
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