El sonido de las cacerolas volvió a escucharse este martes en distintos puntos de Santo Domingo, donde residentes protagonizaron manifestaciones por segundo día consecutivo.
Las protestas se registraron en el kilómetro 11 de la avenida Independencia, en Honduras del Norte, Villa Marina, Alma Rosa en Santo Domingo Este y en el sector El Cacique, donde los vecinos salieron a las calles para expresar su descontento golpeando ollas y utensilios metálicos.
Los cacerolazos, que se han convertido en una forma de protesta ciudadana, reflejan el malestar de comunidades que reclaman atención a sus demandas y soluciones a problemas que afectan su cotidianidad.
En cada sector, los participantes se organizaron de manera espontánea y lograron que el ruido de las cacerolas se convirtiera en un símbolo de resistencia y presión social.
La continuidad de estas manifestaciones evidencia que el descontento persiste y que las comunidades buscan ser escuchadas por las autoridades.
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